Pelo lacio sin “planchita”

Un nuevo método de alisado de cabello llegó hace un tiempo al país. No sólo permite dominar la cabellera más rebelde sino que también la reconstruye y protege de los rayos solares. Conozca los detalles de esta técnica

Es común que las mujeres no estén conformes con el tipo de cabello que la vida les dio. Las que tienen pelo lacio “llovido” sueñan con la posibilidad de unos bucles duraderos, mientras que las cabelleras con ondas o incluso rulos definidos harían cualquier cosa por bajar, aunque sea un poco, su volumen.

En ese sentido, desde hace varios años las argentinas utilizan dos métodos: la famosa “planchita” (con la que se corre el riesgo de quemar el cabello de usarla con demasiada frecuencia), y el conocido como “alisado definitivo”, una mezcla de productos químicos que permiten eludir los rulos por varios meses.

Pero ahora una nueva opción está al alcance de todas: el alisado termal japonés. Esta técnica no sólo lograría dominar hasta el cabello más rebelde, sino que está pensada para reconstruirlo cuando está dañado, tratar el frizz e incluso protegerlo de los rayos solares. Por eso, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) ya ha aprobado su uso.

Este nuevo método contiene una fórmula especial que combina proteínas y minerales, productos ionizados y nube de micro-partículas de queratina, todos ellos en pos de la reparación del cabello.

La duración del alisado es de entre 3 y 8 meses, de acuerdo al corte de pelo. Los especialistas afirman que se puede aplicar en cualquier tipo de cabello, incluso en los teñidos o afro. La sesión dura entre 3 y 6 horas.

Diferencias con el “alisado definitivo”
Los estilistas internacionales señalan que el alisado termal japonés, muy difundido en Europa y los Estados Unidos, no tiene ninguna similitud con otros métodos. Para Dani Oswal, especialista que lo aplica en nuestro país, las demás técnicas “no tienen control alguno de ingeniería química, y son una mezcla de formol, crema de enjuague y líquido de permanente”.

En la reparación termal, los poros o fisuras son sellados por micro-partículas de proteínas y un acrilol atóxico que condensa con el uso de la plancha, sellando todas las escamas. Además, es el único sistema que no posee riesgos tóxicos.

Artículo extraído de http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=347708